miércoles, 20 de octubre de 2010

Una convocatoria literaria. Este jueves un relato: Robótica


Don Alfonso miraba a través del ventanal que daba al interior de la fábrica, a los talleres; las manos unidas por la espalda, con sus gruesos dedos de trabajador, hacían que el viejo saco de pana marrón que vestía se abriera por delante.
Detrás de él había una larga mesa de directorio rodeada de jóvenes prolijamente trajeados.
- Pero papá – Dijo Javier, el gerente general de la empresa – los obreros cada vez nos ocasionan mas problemas con sus demandas, sus accidentes y sus huelgas. –
- Son mi gente. – Contestó el viejo dueño de la compañía, sin darse vuelta. – Con algunos de ellos empecé a construir este sueño, muchos más se agregaron luego, los conozco uno por uno, conozco sus hijos, sus esposas, sus problemas. Cuando pasó lo de la crisis todos se ajustaron, trabajaron más de lo que se les pidió. Son mi gran familia. –
El joven miraba a los demás participantes de la reunión, quienes levantando las cejas o mediante otros gestos, lo alentaban a que siguiera con su argumentación.
- Padre, el sueldo promedio de los obreros es de 1.200 euros por mes, cada uno de los robots de la serie Full Job 2010, hace el trabajo de tres de ellos. Nos ahorraríamos 43.200 € por año. Los costes de despido son de 40.000 €. Cada máquina cuesta 120.000 €, ya conseguimos el crédito a tasas blandas. En menos de dos años las habremos pagado y nos habremos librado de huelgas, protestas y problemas y triplicaremos las ganancias.
Los demás jóvenes asentían ante los argumentos de Javier. El viejo, girando para enfrentar a la mesa dijo:
- ¡Por favor! ¿De qué me hablas? ¿De números? Ellos no son números, tienen sueños, problemas, alegrías, sentimientos, gente que los espera, que espera el fruto de su digno trabajo ¿Me saludaran todas la mañanas con una sonrisa y un buen día tus robots? -
- Ellos son culpables de su destino, contestó el joven, si no tuvieran tantas exigencias uno no dudaría en conservarlos. Han pasado la línea de la tolerancia.–
- ¡De ninguna manera lo haré! Euros, dinero, ganancias ¿Dónde estaban cuando mis hombres fueron a donar su sangre el día de mi accidente? No lo haré ¿Qué harían si se van de acá? No saben hacer otra cosa.
- Es culpa de ellos no haberse capacitado.
- ¿Es merito tuyo haber nacido en nuestra casa y tener tus oportunidades?
El joven bajó la vista y calló.
- La reunión ha terminado. – Dijo el anciano.
Pasó el tiempo y nada cambió en la empresa hasta la muerte de Don Alfonso, en un día muy gris; todos los empleados de la fábrica fueron a su funeral, a los dos días volvieron al trabajo.
Fue después de aquello y de mañana, una muy fría, cuando llegaron los camiones que tenían escrito Full Job Enterprises en sus laterales. Algunos obreros tuvieron que ayudar a descargarlos.

21 comentarios:

  1. - ¿Es merito tuyo haber nacido en nuestra casa y tener tus oportunidades?
    Es una pregunta lapidaria.
    Todos podríamos hacérnosla en mil situaciones de nuestra vida.
    Cuando nos quejamos, cuando protestamos de todo y por todo, cuando vemos impasibles las miserias ajenas.
    Yo siempre digo que el principal capital que tiene la Empresa es su personal.
    Detrás de cada nombre, que no de cada número, hay una vida, una familia, una historia, ilusiones, risas, lágrimas.
    Detrás de la del (los) jefes también.

    Una preciosa historia, que en muchos casos será la pura y dura realidad.
    Competitividad...
    Me ha gustado mucho.
    Un besito

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  2. Cuanto ha cambiado muchos empleos, que en muchos casos como bien dices han sido sustituidos por maquinas
    Es la era de las maquinas.
    Un buen relato.
    Primavera

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  3. Un texto muy duro que se asoma a traves de la narrativa a una crítica social muy actual y comprometda.

    Una excelente propuesta para este jueves de robots y tecnología.
    Un abrazo.

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  4. Monstruoso hijo de p...ni un robot resultaría tan robotizado. Cuando muera escupirán en su tumba o un día de esos los trabajadores en huelga de mala leche, lo destripan.
    Con el anciano murió la decencia, la humanidad, vienen malos tiempos.
    Muy buen relato Gambetas, terroríficamente posible, diría que ya sucede. Felicidades y un bsito.

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  5. Contado de forma amena y exquisita. Anticipando pautas y comportanmientos predecibles.

    El resultado es el que es, al menos no lo fue en vida de D. Alfonso.

    Un disfrute de texto.

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  6. epaaa...me gustó eh, me gustó... se me ocurrieron tantas cosas para decirte...y me sale esto...quizás me robaste las palabras en alguna linea del relato...pero, genial!

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  7. Me gusta la visión social que le diste al relato. Me gusta como relatas. Bueno lo de los euros.. dado que el público por aquí es mayoritariamente español: buen sentido de ubicación, jajaj.
    Siempre un gusto visitarte, más quedando tan cerca!!
    besotes

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  8. ¡Qué pena! igual algún día las cosas serán así, espero que no porque sinó ninguno cobrará la pensión.
    Me ha gustado mucho, es tierno y con mucho sentimiento.
    Un saludo

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  9. Gracias a todos por sus comentarios, me acarician el corazón y, viniendo de Uds. es un gran halago.

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  10. Fantástico Relato Gambetas,una historia posible y como siempre envuelta en exquisita narrativa.Los robots no tienen sentimientos,¿y los humanos los tienen?
    Un beso grande

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  11. Y es que las empresas antes eran una comunidad, todos se conocían, los obreros al dueño y este a cada uno y a su familia. Y había sentimientos de por medio no solo un contrato.
    El viejo defendía esa relación, el hijo pensaba en el dinero solamente.
    Hoy ya no hay vuelta atrás, todo es impersonal, nada mas que un negocio. Una pena.
    Un saludo

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  12. Hola bello blogg, bellas entradas, te encontré en un blogg común, si te gusta la poesía te invito al mio,será un placer,es
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    muchas gracias, buen viernes, besos.

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  13. Esto ni siquiera es futurista, es lo que hay desde hace muchos años. Máquinas por hombres, y todo el mundo al paro. Pero ¿han mejorado los productos que nos venden? Para nada. Todo es de usar y tirar, le falta cuidado, mimo, en fin, el toque humano.
    Buen relato.

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  14. Digno representante de una forma de pensar que desgraciadamente ya casi no existe.
    Has puesto el dedo en la llaga de la economia, la honorabilidad
    Un abrazo desde este lado del charco

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  15. Hola, Gambetas.

    Me alegra el haber coincidido contigo en esta propuesta del Jueves.
    Me ha complacido leer tu relato y la forma que tienes de escribir. Mientras te leía, he recordado al primer jefe que tuve recién terminados mis estudios. Cada mañana nos esperaba a la puerta de su empresa y nos deseaba un buen día uno por uno.Por las tardes, al terminar nuestra jornada, se despedía de cada uno de nosotros en la misma puerta donde nos recibía cada día. Siempre aprovechaba esos saludos para interesarse por cualquiera de los problemas que pudiéramos tener en momentos determinados. Su hijo (peor que un robot) jamás cruzó palabra alguna con ningún empleado. Ni tan siquiera por educación. El padre llegó al frente de su negocio pasados los 80 años. Cuando murió y la empresa pasó a manos del heredero, duró poco menos de un trimestre. Afortunadamente yo ya no estaba allí para sufrirlo. Una historia bastante paralela a la que tu nos has contado tan genialmente.

    Disculpa la extensión de mi comentario. Pero salió así.

    Saludos.

    Maat

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  16. Es una lastima que los empresarios no piensen como el protagonista de tu historia.
    Besos

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  17. Pues no hace mucho, en un pasado no tan lejano, una revolución industrial puso fin a las honrosas manufacturas.... ellos aceitaban las máquinas!

    Un abrazo, compañero!

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  18. La famosa lucha entre la tradiciona y la innovacion. Sin embargo, no podemos dejar de avanzar. El progreso ha sido bueno y seguro que lo será, sobre todo si nuestras cabezas siguen en su sitio.
    Me ha gustado mucho.
    Un beso

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  19. Hola Gambetas
    Precioso relato el tuyo, y tan real que se produce cada vez en más lugares porque apenas queda ningún Don Alfonso y los Javieres van llegando sin descanso
    Me ha gustado especialmente la frase:
    "¿Es merito tuyo haber nacido en nuestra casa y tener tus oportunidades?", dice tantas cosas..
    Un beso de Mar

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  20. Me ha encantado tu relato. Pocos son los que miran por los demás y no por su propio beneficio. Esto me ha recordado la película que vi ayer mismo, Wall Street: lo importante, para ciertas personas, es el dinero, no la gente. Estaba cantado que en cuanto muriera el viejo jefe, aquello cambiaria.

    Un placer haberte leído y encontrado :)

    Saludos,

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